jueves, 25 de mayo de 2017

Macondo, siempre Macondo

Por ANUAR SAAD


A 50 años de haberse publicado “Cien años de soledad”, Gabriel García Márquez sigue –y seguirá—en el recuerdo de todos. La legendaria “Macondo”, que cobró vida en cada una de las casi 400 páginas de la obra del Nobel, también sigue vigente. Y no solo por los recuerdos de “Cien años”, sino en la cotidianidad de cualquier pueblo colombiano, especialmente, los de nuestro Caribe.

Múltiples homenajes se han construido para que, a lo largo de este año, se recuerde al escritor y a su obra. Entre ellos, el de la Universidad Autónoma del Caribe y su Facultad de Ciencias Sociales y Humanas que desde la próxima semana y en una entrega de 10 episodios, recreará diez de las escenas más representativas de “Cien años de soledad” que serán trasmitidas por los 94.1 de Uniautónoma Estéreo  y por la red de emisoras comunitarias de toda la Costa Caribe.

Pero más allá de la obra a la que el mundo le celebra este año su medio siglo de ver la luz, está Macondo. Ese pueblo que pareciera sacado de la inagotable imaginación de un escritor febril y mágico pero que, en resumen, es cualquier localidad, pueblo o vereda de nuestra Costa Caribe colombiana. Si queda alguna duda de que Macondo puede ser Barranquilla, Cartagena, Sincelejo, Montería, Valledupar o Santa Marta –solo por nombrar algunas ciudades—basta con leer lo que la prensa ha reseñado en sus páginas en los últimos años. Hechos que, aunque reales, parecen pertenecer más al imaginario Macondo.

Hace pocos días la prensa anunciaba en titulares –entre preocupada y divertida—que un contratista que se aprestaba a repartir las facturas del servicio de luz en un barrio al suroriente de la ciudad, fue detenido por los vecinos que lo sentaron en una silla y  lo amarraron a un poste, para después proceder a quemar los recibos de un servicio que –según los moradores—no corresponden al deficiente servicio que la empresa presta.
El pasado diciembre, un huésped de un elegante hotel en Barranquilla vestido solo con sus calzoncillos, bajó el ascensor, recorrió el lobby, salió a la acera y corrió semiencuero casi una cuadra, gritando desconsolado el nombre de su pareja que se alejaba en un taxi y con quien acababa de tener un altercado.

Pocos meses atrás, un policía que recién había reportado su cédula como extraviada se llevó la sorpresa de su vida: Jhon Harold Puello, el agente de la institución armada y que estaba de guardia en un puesto de control entre Baranoa y Sabanalarga, descubrió aterrado que uno de los hombres a los que él le realizaba una requisa de rutina, se identificó con su mismo nombre y apellidos y, además, tenía el mismo número de cédula que la del policía: había descubierto sin querer al que le robó su documento de identidad. 

A mitad del año pasado, un hombre buen mozo y bien vestido asaltó una casa en el norte de la ciudad. Como si nada salió por la puerta principal llevando en un saco el fruto del atraco. Tomó un taxi a pocos metros del lugar y dos minutos después el taxista recibió una llamada de su esposa informándole aterrada que la acababan de robar. “Es un tipo alto, simpático, vestido de azul y con gorra de beisbolista”, le dijo la señora. El espejo retrovisor del taxista le devolvió esa imagen: el ratero que atracó a su esposa, acababa de tomar su  taxi.

Otro atracador de mala suerte, muy a lo “Pedro Navaja” escogió a su víctima. Y cuando se dispuso a abordarla en un populoso barrio del sur de Barranquilla, recibió la paliza de su vida: de las muchas personas en el sector, atinó a intentar atracar a Darys Pardo, excampeona de boxeo, quien no se dejó atemorizar y le destrozó la cara al aterrado asaltante.

En Albania, en medio de plena contienda política por la Alcaldía de ese municipio, un burro fue usado como ‘valla móvil’. El animal  apareció con un aviso del candidato Pablo Parra, invitando a los electores a que votaran por él. 

En Cartagena, donde suele pasar hasta lo inimaginable, un hombre montado a caballo, atracaba a plena luz del día a todos los transeúntes de un concurrido sector, lanzando alaridos muy al estilo del llenero solitario. Aunque trataron de detenerlo, el diestro jinete azotó al animal quien a gran velocidad desapareció en el horizonte.

La gastronomía no ha sido ajena a las macondianas situaciones. En Distracción, un corregimiento de La Guajira, hay un puesto de fritos muy concurrido que lo atiende una señora de 70 años quien relevó a su madre (que tiene 93) de ese arduo oficio. El aviso con que se promocionan las empanadas es ramplón, áspero, pero llamativo. “Empanadas de mondá”, reza el cartel. “Todos los días pasan centenares de carros por la vía. Todos paran y preguntan ¿De qué son las empanadas? Y cuando les digo que de carne…me preguntaban ¿y no hay de pollo? Para quitarme ese San Benito, resolví la cuestión bautizándolas así. Ahora ya saben de qué son las empanadas”, explicó paciente la fritanguera en medio de una estrepitosa carcajada.

Ahora… ¿todavía cree usted que Macondo solo existe en Cien años de soledad? 

martes, 16 de mayo de 2017

¿Cómo contar las historias de las víctimas del conflicto en Televisión Pública?

El Programa El Contenedor, del Canal Regional Telecaribe, buscó opiniones de expertos sobre cómo se puede contar la problemática de las víctimas del conflicto armado en nuestra TV pública y de qué manera se puede recrear esa realidad. ¿Es importante? ¿Es necesario? ¿De qué manera? ¿Es una misión de la televisión pública en un país que acaba de salir del conflicto armado?

El siguiente enlace, nos lleva al programa El Contenedor dirigido por el profesor Alfredo Sabbagh, en el que se tocó esta problemática.


 Las víctimas del conflicto en la televisión pública

Comunicación y narrativa en la era de la revolución digital

*En la VIII Semana Internacional de las Comunicaciones en Uniautónoma Cinco países estarán presentes en el evento que se llevará a cabo en el auditorio del edificio de posgrados de la Universidad Autónoma del Caribe.

Comprometidos con la evolución permanente de las nuevas narrativas y las herramientas digitales en el tan cambiante medio de la comunicación y el periodismo, el Programa de Comunicación Social de la Universidad Autónoma del Caribe realizará este miércoles 17 hasta el viernes 19 la Octava Semana internacional de las Comunicaciones, congreso que se  ha convertido en los últimos años, en uno de los eventos insignias  de esta institución en el que confluyen personalidades del periodismo y los medios de Colombia y el mundo.

Las narrativas en la era de la revolución digital, será el tema central de la VIII Semana Internacional de las Comunicaciones de la Universidad Autónoma del Caribe, la cual se llevará a cabo los días 17, 18 y 19 de mayo, enmarcada en la conmemoración de los 50 años que cumple la institución.

El Director del Programa de Comunicación Social – Periodismo, Anuar Saad, explicó que durante esos tres días pasarán por el escenario invitados como el profesor e investigador español Ramón Salaverría, director del Center for Internet Studies and Digital Life, de la Universidad de Navarra, quien dará una conferencia titulada ‘El periodismo y las redes sociales: retos y riesgos’ y el experto ecuatoriano Christian Espinosa, periodista, Director de Cobertura Digital.com. Máster en Nuevas Tecnologías y quien lleva más de 10 años dedicados a la capacitación en nuevos medios y la cátedra universitaria.

Por Colombia asistirán, entre otros, María Paulina Baena y Daniel Salgar, presentadora y libretista, respectivamente, de la sección La Pulla, del periódico El Espectador, con la cual ganaron el premio Simón Bolívar. En ese espacio abordan los temas más polémicos de la vida política nacional.

También estarán presentes las periodistas deportivas Marina Granziera, de Blu Radio y Caracol Noticias; y Melissa Martínez, del Canal RCN, en un conversatorio sobre periodismo deportivo que moderará Fabio Poveda Ruiz; César Acevedo, director de la película ‘La tierra y la sombra’, conversará con Pacho Bottía, director de ‘Juana tenía el pelo de oro’, entre otros largometrajes; y Homer Etminani, director del galardonado documental ‘Inmortal’.

Para Anuar Saad, lo que se busca es poner en escena las nuevas narrativas transmedia que permean los medios de comunicación para que los nuevos profesionales y los que están en formación sepan que un celular, por ejemplo, es mucho más que WhatsApp y facebook: es una herramienta que te permite, incluso, ejercer el periodismo móvil y construir redes de información.

“El estudiante tendrá la oportunidad de potencializar el conocimiento más allá del aula de clases. Son cinco países que vienen a la Semana Internacional de las Comunicaciones y eso nos da la oportunidad de tener otras miradas sobre los fenómenos comunicacionales y del periodismo que están a la vanguardia en este siglo XXI”, explicó.

  
Estos son los invitados

Ramón SALAVERRÍA (ESPAÑA)
Dirige el Center for Internet Studies and Digital Life de la Universidad de Navarra, donde es Profesor Titular de Periodismo. Está especializado en la investigación sobre ciberperiodismo y medios digitales. También, es consultor para empresas periodísticas y formador de periodistas, ha dictado cursos y conferencias en 31 países. Como periodista, trabajó en radio (Cadena SER) y en agencia de noticias (Colpisa). También colabora habitualmente con diversos medios en prensa, radio e internet.
María Paulina BAENA (COLOMBIA)

María Paulina Baena trabaja con El Espectador, ganadora del Premio Simón Bolívar de periodismo. Se hizo famosa con el personaje de La Pulla. Es la presentadora, pero detrás de ella hay un equipo de cuatro periodistas de El Espectador que cada semana escogen un tema y escriben el guion.

Marina GRANZIERA (BRASIL)
Es oriunda del Estado de Sao Paulo. Ha vivido en El Salvador, Ecuador, Italia, Estados Unidos y ahora en Colombia. Periodista deportiva de Blu Radio. Estudió Periodismo y, a la par, psicología en Miami. Trabajó en Telemundo. Su carrera empezó cubriendo los Juegos Olímpicos para el Canal Caracol. Finalizando el evento, inició su labor como productora del programa de deportes del medio donde trabaja actualmente.  También trabaja en Gol Caracol, Deportes 360 y La Tribuna.

Melissa MARTÍNEZ (COLOMBIA)
Periodista barranquillera, egresada del programa de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Autónoma del Caribe. Trabaja para RCN Televisión como reportera y presentadora.  Hace 11 años que desarrolla su actividad en el ámbito deportivo. Su primer trabajo fue como profesional en la emisora Radio Mar Caribe, y luego en Telecaribe. Es, actualmente, una de las mejores profesionales mujeres del periodismo deportivo, con gran conocimiento sobre la temática.

Christian ESPINOSA (ECUADOR)
Periodista, Director de Cobertura Digital.com. Máster en Nuevas Tecnologías, lleva más de 10 años dedicado a la capacitación en nuevos medios y a la cátedra universitaria. Ha sido ponente internacional en Gestión de Redes Sociales y Contenidos en Tiempo Real en Perú, Chile, Ecuador, Guatemala, México y Argentina. Editor y corresponsal de Tiempos de Mundo; además, fue director de contenidos del portal de Interactive y director de Estaentodo.com. Columnista permanente de temas de tecnología.

José Antonio SÁNCHEZ (COLOMBIA)
Editor general de eltiempo.co. Es el líder del portal de noticias más importante en Colombia. Su esfuerzo se basa en el trabajo colaborativo y cree de manera firme en los conceptos de Design Thinking. Su apuesta es por la innovación disruptiva. Es portador de una vasta experiencia, pues ha trabajado en diversos medios.  En el 2013 fue galardonado, junto con un equipo convergente, con el  Rey de España a mejor trabajo multimedia. 

Élber GUTIÉRREZ (COLOMBIA)
Jefe de redacción y editor multimedia del diario El Espectador. Máster en asuntos internacionales de la Universidad Externado de Colombia. Ganador del Premio Rey de España en la categoría de periodismo digital. Fue editor político de la Agencia Colombiana de Noticias, Colprensa, del portal de Internet primerapagina.com y del Noticiero CM&. Trabajó como periodista político en semana.com. Así mismo, ha sido ganador del Premio CPB de periodismo.

Pacho Bottía (COLOMBIA)
Nació en Barranquilla en 1954, es Licenciado en Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes de Bogotá, fue comentarista de cine en el Diario del Caribe y profesor de las universidades Autónoma del Caribe, y del Norte, en Barranquilla. Ha ganado múltiples premios por su trabajo con el cine como director y guionista. Es el director y guionista de las películas ‘Carnaval en Blanco y negro’, el mediometraje ‘El Guacamaya’ y el largometraje ‘La boda del acordeonista’, entre otras.

Homer ETMINIANI (IRÁN)
Tras un Golpe de Estado, se trasladó de Irán a España. Allí estudió y trabajó. En el año 2012, viajó a Barranquilla, Colombia. Estudió Cinematografía y Filosofía. Trabajó de docente e investigador en Universidades, además de producir y dirigir proyectos audiovisuales artísticos independientes, con su propia productora FakeFilms. Fue ganador del Premio Mejor Película Latinoamericana en el BAFICI, Argentina, 2016, con la película ‘Inmortal’. Actualmente se desempeña como docente de la Universidad Autónoma del Caribe.

César ACEVEDO (COLOMBIA)
Es un guionista y director de cine caleño, premiado en el Festival de Cannes 2015 por su película ‘La tierra y la sombra. Trabajó como asistente de Óscar Ruíz en ‘Los Hongos’, premio especial del jurado del Festival de Rotterdam. También es director de los cortometrajes ‘Los Pasos del Agua’ y ‘La Campana’, éste último ganador del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico.  Ha participado en la realización de otras películas como ‘El vuelco del cangrejo y ‘La sirga.

ÉEL MARÍA ANGULO
Joven periodista egresada de la Uniautónoma, ganadora del Premio Nacional Simón Bolívar y recientemente galardonada con el Premio Rey de España.

Mauricio SARMIENTO (COLOMBIA)
Vicepresidente creativo de Leo Burnett. Ingresó a la compañía en el año 2002 y trabajó también como Director Creativo General, al igual que en las oficinas Leo Burnett de Guatemala y Perú manejando a clientes reconocidos como el Banco Davivienda, Seguros Bolívar, Directv, Alpina, P&G, Bavaria, McDonalds, Samsung, entre otras. Sarmiento ha logrado importantes reconocimientos en festivales internacionales de publicidad.

Fabio POVEDA RUÍZ (COLOMBIA)
Barranquillero. Productor de Radio y Televisión de la Universidad de Miami. Actualmente es periodista de Blu Radio, cadena con la que ha cubierto múltiples eventos deportivos internacionales. Director de Deporte Espectacular. Ha trabajado en Win Sports  para las transmisiones especiales de boxeo y béisbol. También en Caracol Radio, revista Marlins Mensual, Radio Cadena Azul, entre otros. Fue director de Comunicaciones por 4 años de la Liga Colombiana de Béisbol Profesional.

Leonardo GÓMEZ (COLOMBIA)
Comunicador Social – Periodista de la Universidad Central de Colombia, con experiencia en medios de comunicación desde el 2006. Actual jefe de redacción digital del diario El Heraldo, fue editor durante más de cinco años de Semana.com. También se desempeñó como editor de Metrocuadrado.com y fue periodista económico en Colprensa, El País (Cali), Universidad Nacional de Colombia, Portafolio y MisiónPyme.


Víctor GARCÉS y Laritza OCHOA (CUBA)
Músicos cubanos quienes disertarán sobre la narrativa en la música cubana y harán un cierre con un mosaico de las mejores canciones de la Isla.



miércoles, 10 de mayo de 2017

“Mucho gusto, mi nombre es Walter Bernett”


 A los 60 años, "el gran Walter", dijo adiós para siempre.

Por Anuar Saad
Corría el año de 1985. Iba a cursar octavo semestre de Comunicación Social – Periodismo en la Universidad Autónoma del Caribe y, a sabiendas que me faltaba poco tiempo para ser egresado, ya sentía nostalgia de la Universidad. Arrancamos ese semestre con un cambio que llamó la atención a muchos: en nuestra asignatura de Taller de Radio no estaba, como era habitual, la figura descomplicada de Carlos Ramos Maldonado, sino la de otro profesor que parecía su antítesis: perfectamente peinado; vestido con camisas de holán de hilo y pantalones de lino; zapatos milimétricamente lustrados; de andar pausado y con una voz que podía encantar hasta a una serpiente.


Se presentó como quien presenta una gala en el mejor teatro del mundo, sosteniendo sus gafas grandes y cuadradas que me evocaron no sé por qué a Héctor Lavoe: -mucho gusto: mi nombre es Walter Bernett- dijo. –Seré su nuevo profesor de Radio-, remató. Para ese entonces Walter era, además, el flamante Director de RCU, Radio Cultural Uniautónoma, y una de las más cotizadas voces no solo de Barranquilla, sino de todo el caribe colombiano. Fue un aventajado estudiante que, en poco tiempo, no solo ejercía la docencia y la dirección de la emisora sino que, años después,  se movía como pez en el agua en el mundo de las grandes casas discográficas donde tuvo una relevancia internacional.

Pero no era su voz única –esa misma a la que emisoras, empresas y mujeres perseguían—ni su polivalencia en distintos roles (académico, periodismo y promotor musical) la que hizo a Walter Bernett Iguarán uno de los seres más especiales que haya conocido en la vida. No fue por su especial y cálida manera con que enseñaba; ni esa relación profesor – estudiante que parecía extraída de una película; ni su oído único para saber que nueva estrella tendría futuro o su talento como director de emisoras, lo que lo volvió inmortal. La verdadera causa por la que el twitter repicara a millón, colapsara el Facebook y se multiplicaran las cadenas de oración en torno a su nombre en el momento trágico en que cayó enfermo, es simplemente él: lo que encerraba el alma de un hombre noble y bueno, amigo de sus amigos; entregado a sus estudiantes y dueño de un estilo, gusto y clase exquisitos.

Con él se podía hablar por horas mientras degustábamos una copa de vino con los mejores quesos sobre lo humano y lo divino. Aunque no era de muchas palabras, sus sentencias emitidas con la resonancia icónica de su voz, por lo general eran acertadas y contundentes. Jamás le perdió la pista a uno de sus egresados. Sabía dónde estaban y qué hacían sus estudiantes más avezados y se henchía de orgullo por ellos.

Durante más de una semana los pasillos, oficinas y salones del Programa de Comunicación Social – Periodismo de la Universidad Autónoma del Caribe carecieron de su alegría habitual. Es por eso que, entre un tinto y otro, la pregunta en la boca de todos era “… ¿cómo sigue Walter?”. Las llamadas nocturnas del Rector Ramsés Vargas ya no eran para dar una nueva directriz, sino para saber cómo evolucionaba su amigo de años, el gran Walter Bernett, que hoy ha dejado entre nosotros un vacío insondable.

Los pasillos de la Facultad extrañan por siempre su exquisito perfume. Los micrófonos están “apagados” de nostalgia por no tener esa voz que recorra sus circuitos. Los estudiantes a los que tuvo la fortuna de tocar con su sabiduría, llevarán por siempre su marca indeleble. Y nosotros, ese pequeño grupo que tuvo la suerte de ser su alumno, colega y compañero de trabajo, trataremos de no recordar estos últimos días tristes, sino los más de treinta años de nuestras vidas en los que gozamos de su amistad y cariño.


Muy de seguro hoy, allá en el cielo, en frente del Gran Padre, estará diciendo con esa cara de niño bueno que siempre tuvo y con ese donaire que solo los verdaderos caballeros pueden llegar a tener: -Padre, mucho gusto: mi nombre es Walter Bernett…-

lunes, 8 de mayo de 2017

Cuatro noches en La Habana

Crónica sobre la capital de Cuba que se abre al mundo en medio de esperanzas e incertidumbres. Breve recorrido por la ciudad que fue fundada en 1514 por el conquistador Pánfilo de Narváez.


 
 






        ANUAR SAAD
JAIME DE LA HOZ S.
Especial desde La Habana
Ahí sigue, con su nombre de mujer, recostada sobre el Mar Caribe, y esa altivez que la mantiene intacta. La Habana, capital plagada de encantos y contrastes, dueña de no sabemos qué, pero  capaz de atraer a miles de turistas que deambulan, ansiosos y derretidos por el sol, buscando el resquicio perfecto para inmortalizar, mediante disparos fotográficos, las mejores imágenes que se ocultan entre los recovecos que unen a la vieja con la nueva ciudad.

Desde la distancia se podría decir que la ‘Isla de los mil nombres’ continúa igual a sus años de gloria; además, que es todavía una remembranza o un recuerdo fijado en la memoria de los siglos. Pero, en detalle, cuando empiezas a caminar la gran Avenida del malecón, su Centro histórico y el Paseo del Prado, percibes el deterioro de su arquitectura republicana, columnas descoloridas, capas de pintura que, como  viejo maquillaje, se van diluyendo en el asfalto; aunque, detrás del resquebrajamiento, prevalezcan las joyas en bruto: edificaciones que, restauradas, podrían regresar a La Habana el esplendor de sus tiempos idos.

 En Cuba no existe una realidad terminante. Nada es totalmente blanco o negro. El cubano anhela más oportunidades: se siente atrapado en un presente indescifrable. Eso sí: reconoce los logros de la revolución; se enorgullece de su educación y la salud; de sus glorias deportivas; de su música y tradición, pero mientras habla de todo eso, hay segundos, como coletazos amargos, en los que expresa una desesperanza así de grande.

VICISITUDES DE UNA NUEVA JUVENTUD

La juventud reclama un cambio más grande y acelerado que los sitúe en consonancia con el mundo. Son los mismos jóvenes que, en las noches holguineras o habaneras, se toman los cabarets, tatuados en arco iris, motilados al estilo de futbolistas europeos, enfundados en prendas nike o adidas y esgrimiendo celulares de alta gama. Todos, con excepciones, tienen la cultura norteamericana a flor de piel, esa misma que les hereda un familiar suyo que vive en Miami y que, de paso, les provee de lo que es imposible conseguir en la Isla.
La década de los 90 en Cuba fue conocida como el “período especial”, el cual se caracterizó por severas exigencias que se originaron en la caída de la Unión Soviética, en 1991. El derrumbe 
del apoyo económico de la URSS puso a prueba la templanza y el aguante del pueblo cubano que le tocó resistir las peores prohibiciones y restricciones de su historia que derivaron en una peligrosa escasez.

¿AVANCE EN MEDIO DE LA CRISIS?
 La crisis en sectores coyunturales, como el agrícola, la energía eléctrica y el transporte, forzaron la gradual apertura de la Isla, especialmente en un turismo que hoy deja fuertes divisas al país y una economía informal y subterránea que garantiza la subsistencia y alienta cierta esperanza: ya pueden arrendar sus casas a los visitantes, poner al servicio “paladares” (restaurantes magníficos camuflados entre las vetustas fachadas) y, además, vender su vivienda o comprar vehículos último modelo si las condiciones lo permiten.
A pesar de los reclamos al gobierno central cubano por parte de un amplio sector de la comunidad habanera, la histórica ciudad sigue mostrándose al turista como una población encantadora, habitada por un especial señorío que ni el cambio de ideología le ha podido quitar. La Habana, y en general la Isla, sigue siendo bella, con esa misteriosa belleza antigua que subyuga al turista europeo, canadiense, norteamericano o hispanoamericano La educación permanece intacta y al alcance de todos. Taxistas, músicos, meseros, vendedores ambulantes, conserjes, amas de casa y jubilados, coinciden en que no padecen por atención en  hospitales y que, a pesar de que el subsidio alimentario que otorga el Gobierno es insuficiente para mantener una familia, ahora hay más oportunidades, luego de que “Cuba se abrió al mundo, y el mundo se abrió a Cuba”.

EDUCACIÓN Y CULTURA                                        
La cultura en La Habana es peste: desde que el visitante aterriza en el Aeropuerto Internacional ‘José Martí’, hasta que se relaciona con sus habitantes y comerciantes callejeros, se sumerge en la cordialidad del habanero que está siempre presto a ayudar. Ese mismo habanero que también se lamenta de que un médico gane 60 dólares al mes y que su estudio no le sirva para aspirar a un mejor vivir.
A pleno sol, esta capital resplandece en sus parques, plazas y callejones gracias al encanto de la música que se filtra por todos sus rincones: grupos musicales en parques, restaurantes, sardineles y sitios icónicos, como “La Bodeguita del Medio”, le recuerdan a usted que está en un Caribe que, a pesar de las afugias, no ha perdido su fascinación rítmica.

SON Y ALGO MÁS
Para los jóvenes, el son es casi un aire desconocido. En las noches, el reguetón –como en casi todo el mundo– hace de las suyas y se cuela por la piel, e invade los salones musicales hasta hacer vibrar a estos veinteañeros engominados y saltarines, mientras los grupos autóctonos quedan relegados a presentaciones más privadas y selectas. El arte y la creatividad aflora a cada paso en medio de una cambiante ciudad que salta bruscamente de lo antiguo a una modernidad que reclama protagonismo: sus amplias avenidas, sus parques en perfecto estado y sus pasajes –como el del Prado– son escenarios multiculturales en que el arte se expone en todas sus expresiones. Pianistas, pintores, saxofonistas, artesanos y cantantes melancólicos captan la atención del transeúnte que, a cambio, deja unas monedas a su paso o intercambia euros por pequeños lienzos cruzados por mil colores. 

martes, 18 de abril de 2017

Profesores de la UAC a Cuba para presentar “Biblioteca Moderna de Periodismo”

*Los docentes estarán en encuentros académicos con profesores y estudiantes en las Universidades de Holguín y La Habana, para socializar su proyecto de investigación “Estrategias de enseñanza del nuevo discurso periodístico 
en instituciones de educación superior”.


Los profesores del Programa de Comunicación Social – Periodismo de la Universidad Autónoma del Caribe, Jaime De la Hoz Simanca y Anuar Saad Saad, viajarán este sábado 22 de abril a la ciudad de Holguín, en Cuba, dentro del marco de la VIII Conferencia Científica Internacional. Los docentes tendrán encuentros con estudiantes de la Escuela de Periodismo e interactuarán con docentes locales socializando así su propuesta de enseñanza del nuevo discurso periodístico, misma que es la materia prima de su reciente publicación “Biblioteca Moderna de Periodismo”, que igualmente será presentada en La Habana.

La colección de tres libros sobre el desarrollo de los géneros periodísticos, es el producto de su trabajo de investigación “Estrategias de enseñanza del nuevo discurso periodístico en instituciones de educación superior”, del que se derivó el  paper que fue publicado en la revista de investigación Encuentros de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas.

La invitación a los docentes la hizo extensiva el Rector de la Universidad de Holguín, doctor Reynaldo Velásquez Zaldívar, quien destaca en su carta que “…recibimos con beneplácito la posibilidad de su presencia en nuestra universidad para socializar parte del contenido de los libros incluidos en la Biblioteca Moderna de Periodismo. En nuestra casa de altos estudios desarrollamos los programas de Periodismo, Comunicación Social y Estudios Socioculturales por lo que el intercambio con Docentes y Estudiantes de los mismos resulta de gran interés pues conocemos la calidad de los programas similares con que cuentan en la UAC. Es por ello que lo invitamos cordialmente a visitar la Universidad de Holguín”.

Los docentes donarán diez colecciones de libros en la Universidad de Holguín y en la Universidad de La Habana, en las que  participarán en charlas con profesores y estudiantes del programa de Ciencias de la Información y de la escuela de Periodismo. Su pasantía académica se prolongará hasta el sábado 29 de abril.

sábado, 15 de abril de 2017

Muerte de Martín Elías: redes, mentiras y verdades

Por Anuar Saad
Antes de que se supiera oficialmente la muerte de Martín Elías Díaz, producto de un aparatoso accidente poco después de salir de Coveñas donde había dado un concierto, ya el hecho había cobrado la primera víctima: la verdad.
Las primeras informaciones se filtraron por escuálidos avances noticiosos en la prensa regional al tiempo que, en redes sociales, hablaban de un accidente en el que el cantante “había quedado golpeado”. Daban cuenta de magulladuras en su cráneo, pero nada dejaba entrever el verdadero desenlace. Al filo de las 11 y 30 del día, en las mismas redes, empezó a circular un audio en el que un supuesto locutor radial aseguraba que el cantante, hijo del ídolo Diomedes Díaz, había muerto pero que “iban a esperar 45 minutos para dar la noticia”.
Al mismo tiempo, y mientras se cuestionaba la imprudencia de que los cantantes vallenatos, recién terminados sus conciertos, se desplazaran en sus propios vehículos sin que ni el conductor ni los músicos descansaran lo suficiente, lo que ya había dejado en el pasado víctimas fatales, otros empezaban cadenas de oraciones pidiendo por la vida del artista y enjuiciando a los dueños de las versiones que hablaban de la gravedad o, peor aún, de la muerte del cantautor.
En un trino, el gran Martín Elías estaba muerto; en otro, lo estaban operando; en uno más, se recuperaba satisfactoriamente y otros, daban cuenta que estaba siendo llevado a Medellín. Se podía sentir en las redes la angustia de la incertidumbre. Audios fantasmas iban y venían. Reacciones de fanáticos, conocidos y amigos que se desmentían entre sí, mientras que la prensa regional cayó en un mutismo exasperante en el que los corresponsales brillaron por su ausencia.
En medio del mar de incertidumbre, especulaciones, críticas, oraciones y súplicas, por allá, al filo de las 12 y 30, el Noticiero RCN dio, en menos de un minuto, versiones que hablaban de la muerte del cantante que “iba a Cartagena” mientras el corresponsal aseguraba que “viajaba a Santa Marta” y otro más, sostenía que se disponía a llegar a su casa en Valledupar. A esa hora, los rumores de su muerte dejaron de serlo, para asumir que lo impensable había pasado: la trágica noticia se hizo oficial a través de los medios nacionales.
Poco tiempo después, llegó la cereza del pastel. La columnista de El Tiempo, María Antonia García rebuznó en twitter: Qué falta de todo, llorando la muerte del hijo de un asesino. Colombia está en el séptimo círculo del infierno de los valores morales.” Tan incoherente ella. ¿A qué valores se refiere? ¿A los de su calaña, esa misma que deja ver en su estúpido trino? La única asesina en esta historia es, precisamente ella, quien con su odio enfermo asesinó al buen periodismo. Y las reacciones no se hicieron esperar: mientras en Sincelejo y Valledupar la gente se tomó literalmente las calles llorando a su ídolo, en Facebook y twitter llovieron críticas a la periodista desenfocada que exacerbaba la violencia y los bajos instintos.
El recuerdo de Patricia Teherán y Kaled Morales se hicieron vívidos y entendimos que por trágica que sean las lecciones, aún cuesta que sean aprendidas. El estado en que quedó el vehículo (no cualquier vehículo: una camioneta considerada “muy segura” de más de 400 millones de pesos) habla por sí solo de la velocidad en que se desplazaba. Aunque parezca un inoportuno sermón… ¿por qué los artistas no contratan transportes profesionales que los trasladen después de sus giras? Algo en la idiosincrasia de nuestros artistas los hace desdeñar la seguridad profesional y preferir el peligro. La muerte de Martín Elías fue casi una réplica de la de su tío Martín Maestre, víctima también de un fatal accidente de tránsito. No basta culpar solo el estado de las vías (que realmente es deplorable), si los autos en que viajan nuestros artistas se desplazan a velocidades de vértigo.
Hoy el vallenato llora a uno de sus mejores exponentes. Uno que apenas empezaba su carrera y que se perfilaba tan grande como la de su padre. Ese mismo padre, que desde que su hijo tenía 9 años, lo alentó a cantar, descubriendo en él su talento artístico.
Lo cierto, esa verdad cruel que no se quería aceptar en las redes sociales, es que un joven de apenas 26 años, con un gran talento y todo un mundo por delante, ha dejado a su hogar y a millones de fanáticos, sumergidos en un profundo luto. Un luto que, por el bien de todos, esperamos que en estas circunstancias sea el último.









jueves, 23 de marzo de 2017

¡Alégrese! Según el DANE, nadie es pobre

Por Anuar Saad
A sabiendas de que cada día usted, sí, usted señor lector, se levanta leyendo malas noticias y columnas que lo abruman con problemas de toda índole –desde las campañas presidenciales podridas por la corrupción hasta pastores que se compran lujosos yates a costa de la feligresía—hoy, en cambio, le traigo buenas nuevas: ya nadie puede quejarse por que es pobre. No señor. La vida le sonríe plenamente ya que si sus ingresos son superiores a 241.673 pesos, usted tiene todo resuelto.
No lo digo yo: lo acaba de anunciar el DANE quien explicó que para 2016, el costo per cápita mínimo necesario a nivel nacional para poder subsistir fue de $241.673, lo que equivale a un crecimiento de 8,1% con respecto al 2015, aclarando, claro, que si un hogar lo conforman  4 personas, será clasificado como pobre solo si el ingreso total del hogar está por debajo de $966.692, es decir, que cada uno debe ganarse los $241.6673 antes mencionados.
Este anuncio del DANE debe tener una intención oculta. Es una invitación vedada a que los colombianos nos volvamos cada vez más innovadores, más recursivos y que en vez de estar quejándonos porque no hay plata que alcance, organicemos esa pequeña fortuna (los 241 mil, por supuesto) para poder vivir decentemente sin tanta pelotera.
Para ello se requiere de ciudadanos con alto poder creativo y habilidades casi mágicas para que puedan multiplicar su mercado mensual sin gastar más. Es decir, aunque no haya para el bus, hay que poner a cocinar unos espaguetis a la “solitarie”. Para los desconocedores de los secretos de la cocina, me refiero a unas pastas largas que se hierven con sal y media cucharita de aceite y que se sirven solas, sin más nada. Por eso son a la “solitarie” ¿Capisco? Y si hay que pagar los recibos de luz, gas y agua hágase el loco. Al fin y al cabo Simón Bolívar, Santander, Nariño y otros héroes, nos dieron la independencia a punta de vela y se bañaban en las aguas del río Bogotá –que antes no te mataba de un tétanos- y cocinaban todo lo que moviera por las montañas a punta de leña. Así que ¿para qué diablos usted va a gastar una parte de los 241 mil pesos en esas trivialidades?
Pero si el problema es que su hijo debe ir a la escuela y tiene que tomar un bus que lo lleve y otro que lo traiga porque el colegio queda a 14 cuadras… ¡Tenga cuidado! Posiblemente usted está criando a un futuro flojazo bueno para nada. Mire que el ejercicio beneficia al desarrollo, así que, desde mañana… ¡nada de buses! Que vaya a la escuela aprovechando los Megacolegios… pero caminando. Al fin y al cabo, nadie se muere por transitar a pie unos cuantos kilómetros. No le de todo masticado a su hijo: ese es el mensaje que entre líneas lanza el DANE
¿Qué necesita cuarenta mil pesos para unos remedios que no cubre el POS? No importa. Si los médicos aseguran que con ibuprofeno, acetaminofén y omeprazol va a curar su hernia hiatal; o sus quistes en el ovario, o su cálculo renal, no se desespere: tómese la medicación del POS y espere el milagro. El asunto es no gastarse nada de los 241 mil pesos. ¿Ve cómo le va rindiendo el dinerito?
Lo de la ropa es pan comido: a su esposa, le da 10 mil pesos para la modista de a la vuelta y la convence que le recorte las mangas a la blusa y le ponga unos pliegues a las faldas… ¡y asunto resuelto!: ya no parecerán los mismos. Con lo de su hija, se desvara en La Juliao: un tinte azul oscuro que no vale más de tres mil, y como por arte de magia el viejo y desteñido pantalón lucirá como nuevo. ¿Ya vio? Si usa su creatividad, todavía no se ha gastado más de 20 mil pesos. Le sobran 220 mil… ¡Toda una fortuna!
Bueno, y el asunto del mercado es pan comido: fíjese: en el mercado de Barranquilla hay unas frutas que los vendedores colocan en cajas separadas porque están un poco “pasaditas”. No se preocupe, lo máximo que le pueden dar es una diarrea y eso lo quita un Alka Seltzer de mil pesos. Compre el arroz partido; los granos sucios y llenos de afrecho; el café a granel; la panela descuartizada; la papa sin lavar y las últimas verduras recalentadas por el sol de las 12 del día que ya nadie quiere comprar. Para rematar, lleve varias presentaciones de fideos, espaguetis, tornillitos y conchitas y recuerde siempre hacerlos solo con media cuchara de aceite y sal sin más nada.
Y si sus hijos se ponen fastidiosos porque quieren diversión, llévelos a pasear por los parques, esos mismos que, en buena hora, el Alcalde Char entregó a los barranquilleros: son gratuitos y montarse en sus atracciones, aunque pocas, no le cuesta un peso.
Y para finalizar, tenga en cuenta que hay lujos innecesarios como el caso del papel higiénico. Hay un tipo de cáncer que producen los químicos del papel. Evítese el cáncer y mejor lávese con agua. Reemplace la pasta de dientes por sal o carbón y si quiere una colonia dominguera, un frasco pequeño de menticol lo ayuda a resolver. Recuerde que el jabón de bola es más económico, más rendidor y limpia a profundidad.
¿Ve cómo los del DANE sí tenían razón?
Después de este descubrimiento --que seguramente revolucionará la economía familiar en el país-- enviaré un mail al DANE y a  Planeación Nacional para decirles que gracias a ellos no solamente los pilos se encuentran en los colegios: todos nos volveremos pilos tratando de rendir a como dé lugar los cada vez más devaluados pesos.
Recuerde siempre que la salud es lo primero. No ceda ante el antojo de comerse un buen pedazo de carne, un filete o unos chicharrones: piense en el colesterol, el ácido úrico y las toxinas perversas que envenenan nuestro cuerpo. Si eso no lo persuade, evoque entonces la famosa canción de Diomedes Díaz esa que, antes de que se anunciara lo de los 241 mil pesos, ya había vaticinado que la carne… ¡solo se ve en televisión!


viernes, 17 de marzo de 2017

El pastor Arrázola y sus “ríos de dinero”

Por Anuar Saad

Cada persona en un país democrático como el nuestro, tiene la opción de escoger su “modus vivendi” a través del cual puede pretender construir su futuro. Es libre para aspirar a vivir cómodamente y a darse los lujos que le dé la gana. Elegir entre estudiar una o varias carreras profesionales; ser solo bachiller y dedicarse al comercio; meterse en el mundillo de la política o, por qué no, tomar el camino de convertirse en un líder espiritual.

Pero lo que no se debe hacer es querer hacerse rico torciendo la ley. Con base a engaños a clases menos favorecidas y de escasa cultura quienes, paradójicamente, terminarán costeando sus viajes, sus vehículos de alta gama, sus propiedades y los antojos de su familia.

Escudados bajo la religión Cristiana Evangélica algunos pastores usan el púlpito no  para aliviar las penas espirituales de sus fieles ni mucho menos para diseminar la palabra de Dios. Sus sermones van casi que en una misma línea: la obligación de diezmar, incluso, con “cuotas extraordinarias” para “mantener la iglesia”, cuando en realidad al que están manteniendo es al Pastor y a sus familias.

Lo del aborrecible pastor Arrázola en Cartagena que en escena es lo más parecido a un payaso de circo, es solo la punta del iceberg. Como Arrázola, existen decenas de “líderes espirituales” que no solo acumulan riquezas –por las que el Gobierno ni siquiera pregunta ni grava con impuestos—sino que acceden a favores sexuales de muchos de sus feligreses aprovechando su bien vendida condición “divina”. Denuncias y casos como este, abundan en los medios uno más extravagante que el otro.

Tratar de desvirtuar las evidencias que Édison Lucio Torres, el periodista cartagenero que denunció a Miguel Arrázola por su bien montada empresa para su lucro personal que tiene como parapeto la fe y en la  que recauda cientos de millones a costa de ilusos creyentes, es querer tapar el sol con las manos. Estos incautos fieles  son capaces de entregarle hasta cuatro millones mensuales a este remedo grotesco de líder espiritual para que pueda construir un templo más cómodo con lo que a la larga el “pastor” se termina embolsillando, según la denuncia del periodista Lucio Torres,  la nada despreciable suma de doscientos millones de pesos mensuales. “Ríos de Vida”, como dice llamarse su iglesia evangélica debería bautizarse como “Ríos de dinero”. Los mismos que este lobo disfrazado de pastor se engulle junto con su familia en viajes, lujos y excesos. Vea aquí el video en que Arrázola amenaza de muerte a periodista cartagenero


Su tolerancia espiritual; su bondad divina; su excelsa educación y su don de ayuda al prójimo, le fluyen por los poros a Arrázola. Para deslegitimizar a los cada vez más numerosos  contradictores que indignados ven como este hombre despluma a los más pobres, los acusa de “horda de maricones”. Si así fuera ¿qué tiene que ver la condición sexual con el asalto a costa de la fe? ¿Qué clase de religión promueve las amenazas de muerte en pleno oficio del culto? ¿Qué calaña de personas acoge esta religión para darles la condición de pastor? ¿Los líderes de esta religión avalan que este oscuro personaje –y otros más—anden rodeados de matones con discursos paramilitares próximos a lo más recalcitrante del demencial uribismo?

No sabremos si se siente intocable por sus simpatías con el abominable ex Procurador Ordoñez (quien además sería un gran pastor sin duda), por su elocuente idolatría a Uribe o si su circuito cerrado de grandulones armados lo dejan fuera de todo peligro terrenal. Mismos "tablúos" a los que él no dudará en mandar a “hacerle la vuelta” a un contradictor, para que aparezca, días después, boca arriba en la Ciénaga dela Virgen. Pero -¡válgame Dios!- eso es solo un decir porque su “redención espiritual” ha hecho de Arrázola –según el mismo se jacta en decir—“un hombre nuevo”. Si así es su versión redimida, no quiero ni imaginarme la calaña de persona que sería antes de su milagrosa redención. 

El “Pastor” Arrázola, así como otros muchos como él, por sus acciones y peligrosas declaraciones, se asemeja  más a un vulgar estafador mercader de falsa fe al que le importa un pepino el bienestar de la comunidad que a un abnegado líder espiritual. A él solo le importa ¡oh sí! que los “ríos de dinero” sigan fluyendo para que el parapeto de “Ríos de vida” tras el que esconde su verdadero yo, siga sonando mensualmente como caja registradora de un almacén de cadena.

Y mientras tanto, mientras termino de escribir la columna, veo con terror como en un canal de cable, un pastor extranjero insta -como poseído por el demonio- a sus fieles a “llamar ahora” para que “donen para su salvación”. Lo que no queda claro, como jamás quedará, si es para la riqueza espiritual de los fieles, o la riqueza de las cuentas personales del pastor.



miércoles, 8 de marzo de 2017

“Déjala morir”: viaje a la esencia del ser Caribe





Por Anuar Saad

Justo para la celebración de sus años de muerta, “La Niña Emilia” resucitó. La mini serie “Déjala morir”, que recrea la vida y obra musical de la canta autora Juana Emilia Herrera, oriunda de Mahates, Bolívar, ha hecho sintonía con las preferencias de la audiencia, esa misma, que tenía años dándole la espalda al Canal Regional.

La producción es impecable. Un casting escrupulosamente escogido, un reparto de lujo donde sorprende la estupenda actuación de Aida Bossa interpretando a la Niña Emilia , el libreto del veterano Andrés Salgado y con la dirección de Alessandro Basile, los capítulos han despertado sensaciones y sentimientos en la teleaudiencia que van desde la nostalgia, la admiración, el drama y el humor.

Es, sin duda, una de las mejores producciones de Telecaribe en toda su historia y motivo de orgullo, sin duda, para el Gerente de  Telecaribe Juan Manuel Buelvas, artífice en la producción general del evento de la que hacen parte también la ANTV y la Fundación Pilas Colombia.

“Déjala morir” nos acerca a nuestra esencia; a nuestra realidad; a nuestro Caribe; a nuestra tierra; a nuestras costumbres y, de paso, deja en claro todo el potencial y talento artístico de nuestros actores y equipo técnico. No más de cachacos disfrazados de costeños; interioranos forzando nuestro acento hasta llevarlo a los extremos de la caricatura ni culebrones nacionales que solo saben narrar la violencia, el odio, el narcotráfico y la corrupción.

En buena hora Telecaribe dice presente y renueva la esperanza de los televidentes en una mejor programación. Una que nos cuente las historias que queremos conocer. Esas mismas que nos retratan y, de paso, retratan toda nuestra rica idiosincrasia. Haberle apostado a este seriado y no escatimar recursos ni esfuerzo humano es ya un gran logro. La seriedad con que los actores han asumido sus papeles generando credibilidad en la audiencia, hace que nadie se espante por los hijueputazos, malas palabras, picardía sexual y el desparpajo de los protagonistas –humilde y auténtica gente de campo--  al momento de representar las escenas.

Todo en ellos es natural. Desde la inocencia misma con que encaran el amor, la pobreza, la ingratitud, los odios y las alegrías, hasta ese léxico pícaro y fuerte que haría sonrojar hasta a un verdulero. No hay escenas forzadas. El entorno cuaja perfectamente con la realidad que se recrea y, aunque se entiende que hay elementos de ficción en la historia, estos no desentonan para nada, por el contrario, la enriquece.

Viví los capítulos de “Déjala morir” en familia y no pude evitar las carcajadas en esas escenas cumbres que nos desnudan como somos: dicharacheros, espontáneos, auténticos y francos en exceso. Una mezcla de ingenuidad y malicia que encarnan los personajes que, a la larga, hacen que los amemos.

Impecable dirección y producción. Impecable el esfuerzo de nuestro canal Telecaribe por hacerse sentir en las grandes ligas de las producciones y aplausos para el libretista y todo el equipo técnico. Pero la interpretación de Aida Bossa merece un capítulo aparte. Nos hace pensar que la Niña Emilia no ha muerto. Volvió, deslenguada como siempre, para divertirnos a través de la televisión.

Una sugerencia al  oído del gerente de Telecaribe: que esto no quede en flor de un día. Esta producción despertará, sin duda, más expectativas por próximos proyectos que deben seguir retratando nuestra esencia y nuestro ser Caribe.


Y mientras los capítulos nos llevan de la mano hasta el final de la serie, podremos saber, por fin, dónde carajos es que vive Coroncoro.